Agorafobia y soledad

El miedo a la soledad, es algo que todos alguna vez hemos experimentado, y muchas veces está presente en las personas con agorafobia, puesto que el trastorno llega a limitar fuertemente la vida social de la persona. Todos sabemos hasta que punto la agorafobia puede ser una fuente de soledad, de tristeza y de depresión, y tenemos que hacer todo lo posible por evitar ese tipo de emociones tan negativas.

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Podemos considerar varias alternativas, que ayudarán a superar ese miedo. El primero es considerar que estar solo y sentirse solo son dos cosas distintas. Hay momentos en los que se puede estar rodeada de gente y la persona se siente en completa soledad. Es allí donde alguien puede sentirse solo, independientemente de que esté solo físicamente o que esté rodeado de personas. Es por ello que se deben fortalecer las amistades, establecer vínculos estrechos con otras personas, y modificar ese patrón de vida social superficial, en el que se trata de tapar un poco ese vacío de soledad, para evitar estar solo. Lo más conveniente es buscar personas que contribuyan con cosas positivas. No que resten, sino que aporten.

 

El valor de la amistad

Hay que rodearse de personas que empaticen con alguien con agorafobia, que sean un apoyo, con las que se puedan compartir buenas experiencias, confanza y se tenga afinidad. Y cuidar esas relaciones y hacer que estas duren en el tiempo y que aparezca la verdadera amistad; esto ayudara al individuo a sentirse más fuerte cuando esté solo. De igual forma, es bueno enfocarse en qué es lo que da miedo, qué es lo que asusta y que se mire de frente. Y al afrontarlo, visualizar qué es lo que pasa por la mente en un momento de soledad, cuánto tiempo más van a seguir existiendo esos miedos y cuando será el momento en que se miren de frente y se puedan trabajar y superarse.

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Una opción por demás muy placentera y enriquecedora, es invitarse a si mismo, a tomar un café, a un paseo, a un dialogo, este tipo de cosas tan simples pueden significar mucho para alguien con agorafobia. Porque a veces buscamos la manera de relacionarnos con los demás, de salir y tener actividades y nos olvidamos de cuidarnos a nosotros mismos. De dialogar con nuestro propio ser, de saber qué es lo que queremos, de conocernos más íntimamente. Ese tipo de actividad ayudará también a poder estar mejor con los demás, ya crear una verdadera amistad.

La base para curar la soledad es que la persona esté bien consigo misma, para poder relacionarse después con otras personas, y que pueda conectar emocionalmente con los demás. Lo importante es cuidar y vivir a plenitud esos momentos de soledad, pero sin móviles, ni internet, ni televisión, porque estos son elementos que distraen, y que evitan ese encuentro de la persona para estar consigo misma.

 

Curar la soledad

La soledad, es estar sólo y que ello supongo un sufrimiento emocional, o espiritual. La “solitud” en cambio, es la soledad que es elegida. La segunda es maravillosa cuando la elije uno mismo, pero la mayoría de personas con agorafobia no sufren de solitud sino de soledad. Quizá deban aprendenr a valorar la solitud, y a no confundirla con la soledad. Puede ser una expereicncia muy positiva conectarse de toda esa tecnología, y aprender a estar solo y disfrutar de ello, es muy provechoso en esos casos. Muchas personas con agorafobia se encierran en su propio mundo interior, y viven sumergidas en su propia realidad mental, que a veces gira en torno a los juegos de ordenador, las videoconsolas, las películas y series o los libros. Si es tu caso sabes que necesitas curar la soledad, y para ello debes empezar a qudar con amigos y a conocer gente neuva.

 

Todo eso está bien si lo hacemos sólo un rato, pero no puede ser aquello a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo. Pasear, ir a la playa, leer un libro o hacer algún tipo de deporte. Cualquier cosa que pueda apetecerle al individuo y que satisfaga sus necesidades. Incluso, quizás no se requiera de hacer nada, y a partir de allí se pueden crear cosas nuevas. Pero si la persona siente que ese miedo a la soledad es superior a sus patrones de conducta, y que no consigue la manera de afrontarlo, es recomendable que acuda a una psicoterapia que le brinde ayuda profesional no únicamente para la agorafobia sino también para la soledad, depresión, ansiedad, tristeza, etc; y pueda trabajar todos esos temas en profundidad. Para que pueda entender las emociones que siente, qué es lo que está pasando y de qué manera lo podrá superar.

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