Mi nombre es Diego, tengo 27 años, no soy psicólogo ni terapeuta. Sufrí agorafobia durante mucho tiempo, y conseguí curarme. Mi curación no fue rápida, no fue fácil, supuso un reto muy complicado para mí, pero finalmente lo conseguí. Además de agorafobia, también tenía problemas de timidez, Trastorno Obsesivo Compulsivo, y sobre todo, baja autoestima y tendencia a la ansiedad. Sé que todo ello tuvo mucho que ver con algunas cosas que sucedieron en mi infancia, pero no le hecho las culpas al pasado ni a los demás. El pasado no se puede cambiar, hay que cargar con la mochila de las heridas emocionales y avanzar siempre hacia adelante, con paso firme. Todos esos trastornos de ansiedad, quedaron atrás, aunque sé que todavía tengo cierta tendencia al exceso de preocupación, sé que todavía tengo bastante que trabajar en cuanto a mi resiliencia, si bien la ansiedad es algo que en estos momentos ha quedado totalmente fuera de mi vida.

Ahora soy feliz, tengo pareja, amigos, un trabajo que aunque no me llena completamente tampoco es que lo odie. Tengo muchos sueños e ilusión sobre el futuro, y todo eso habría sido imposible de no haber superado la agorafobia y todos los problemas comentados en el párrafo anterior. Este trastorno, junto al TOC me llevó a una situación en la que perdí muchos años de mi vida. Años sin poder trabajar, sin poder salir con mis amigos, o sin poder hacer proyectos a largo plazo con ninguna chica a causa de las limitaciones que el TOC y la agorafobia creaban en mi vida.

Tras curarme, decidí hacer esta página web para poder aportar mis reflexiones a las personas que tienen agorafobia y que están luchando por curarse, para poder animarlas, aconsejarlas, y en definitiva, para que esta página sea una ayuda para ellas. No obstante, la información de esta web no sustituye el asesoramiento médico ni psicológico. Tampoco incluye ningún secreto ni técnica mágica que permita curar la agorafobia por arte de magia. La curación de la agorafobia es un proceso, un trabajo que hay que llevar a cabo con la ayuda de un profesional, a través de terapia cognitivo-conductual. Siento decirte que no hay atajos para superar un trastorno de ansiedad, el único camino es el esfuerzo y la disciplina cuando van de la mano de la ayuda de un psicólogo; al menos en mi caso fue así.

Si todavía no lo has hecho, debes pedir ayuda. Primero a tus padres, y luego a un psicólogo. Muchas personas, no quieren contar a sus padres que necesitan ayuda psicológica, que les sucede algo, que no están bien. Es como si percibiésemos que la sociedad nos ha educado para demostrar a los demás que somos fuertes, que cualquier problema psicológico, es visto por los demás como una debilidad, como si frente a los demás estuviésemos admitiendo que no somos las personas felices y exitosas que la sociedad y los medios de comunicación nos dicen que tenemos que ser. Si tienes ese tipo de creencias, debo decirte, que te están separando de la felicidad. El primer paso para superar un trastorno de ansiedad (sea el TOC, la agorafobia, la fobia social, o cualquier otro), es reconocer la existencia de un problema (aunque no sepamos ponerle nombre), y el segundo, es contarlo a la familia y buscar ayuda profesional.

Espero que mi blog pueda serte de ayuda, que te ayude a sentir que no estás solo o sola, que no eres un bicho raro, que lo que te sucede es algo que les sucede a decenas de miles de personas en todo el mundo, y también espero que este blog te “empuje” a buscar ayuda, a pedir ese paso que quizá no te atreves a dar dar, y que sin embargo es esencial para poder curarte.